viernes, 30 de agosto de 2013

¿IMPUESTOS A QUÉ GANANCIAS?

Sorpresiva vuelta de timón del Gobierno Nacional. Sí, aunque suene increíble, llevó el piso del mínimo no imponible a 15 mil pesos algo que era impensado hace unas semanas atrás. Esto muestra que el Peronismo (devenido en Kirchnerismo) por un voto o la atracción del electorado es capaz de cambiar de discurso, mutar de ideas o lo que sea. Todavía hoy duele el cachetazo que le propino el electorado, pero precisamente no voy a entrar en ese análisis. Más bien, quiero analizar como viene evolucionando esto del Impuesto a las “Ganancias” en Argentina, y el discurso que nos ofrecieron durante todo este tiempo.

Primero voy a empezar a definir lo que es Ganancia. Yo defino por Ganancia a todo aquel excedente que produce el trabajo no remunerado del trabajador y que el Capitalista se adueña gratuitamente. A esta definición clásica marxista, le sumo la especulación financiera que es otro fenómeno parasitario de generar Ganancias para el Capital. Por lo tanto, el Salario de cualquier índice o cifra que sea no es Ganancia.

Ahora vayamos a lo que en realidad el Gobierno Nacional definió como Ganancia durante mucho tiempo. Para el Gobierno, por ejemplo, los Salarios de los docentes eran considerados como Ganancia, mientras aquel que tenía un plazo fijo de millones dólares en un Banco X no era gravado por ningún Impuesto a la Ganancia o similar. Esta foto de la realidad se contradice con el discurso del Gobierno que, siendo sincero, lejos estuvo de llevar a la práctica esas ideas tan de izquierda que pregonaba.

En muchas oportunidades el Gobierno fue muy duró con aquellos que proponían elevar el Mínimo no Imponible, o con otros que decían que el Salario no es Ganancia. Hasta parece irónico escuchar decir que pierden de recaudar fiscalmente subiendo el Impuesto a la Ganancia, porque si hay algo que no hizo bien el Gobierno fue recaudar en esta Década marcada por el crecimiento a tasas chinas.

Realmente fue una Década Ganada para las empresas multinacionales, las cuales no pagaron ni cerca en proporción a lo que paga, por ejemplo, un docente con 2 o 3 cargos. Es una década ganada para los Bancos ya que la renta financiera no está gravada; es una década ganada para el oligopolio de la telefonía móvil que está totalmente desregulado; es una década ganada para los híper-mercados que gozan de ganancias siderales; es una década ganada para las empresas que hacen del juego de azar sus ganancias; es una década ganada para las mineras que se llevan todo sin pagar nada. En 10 años de crecimiento no se debatió una Reforma Tributaria, que grave a la Renta Financiera y obligue a pagar a lo que más tienen y más ganan. No puede haber redistribución de la riqueza sacándoles plata a los trabajadores y dejando que los grandes grupos económicos concentrados tengan ganancias cada vez más grandes. Este es uno de los grandes pilares del discurso oficial que se cae cuando choca con la realidad.


Estoy más que seguro que lo que analice en el párrafo anterior, el Gobierno no lo piensa. Capaz que lo empiece a tocar por decantación y por la simple necesidad de recaudar, y no con el afán de empezar a cambiar la estructura económica e impositiva del país. Ya pasaron 10 años y esas estructuras siguen intactas. Será el debate que tendrá que imponer y ganar la Centro-Izquierda en la agenda política argentina que viene.

martes, 20 de agosto de 2013

CONMIGO NO, VÍCTOR HUGO

Escuchá la entrevista
Hace un tiempo atrás en una especie de debate en 678, Beatriz Sarlo ante un ataque del ex columnista de la Nación en la dictadura Barone, le respondía “conmigo no Barone”. Esa frase pasó al olvido, pero en su momento tuvo mucha repercusión en los medios de comunicación. Algo parecido ocurrió esta semana en una entrevista que realizo Víctor Hugo Morales a un joven que le gritó “chorro” a Boudou el último domingo, cuando el vicepresidente se disponía a votar en las PASO.

Víctor Hugo, el símbolo del periodismo intelectual del Gobierno, se cansó de buscar en cada palabra de Juan Fernández una contradicción, una pequeña palabra para usarla en su contra. Pero no, no pudo. Lejos de encontrarla, hubo otros conceptos que el joven de Bahía Blanca fue deslizando y que con el correr de la entrevista fueron tomando fuerza. Tampoco fue magistral la oratoria del pibe, más bien fue bien artesanal, con palabras propias, e impregnado de mucho sentido común.

Por el otro lado, lejos del sentido común y con el monólogo habitual de flores hacia la política Kirchnerista, Víctor Hugo intentó justificar los actos de Boudou con el actuar diario de Clarín. Pero el sentido común fue más contundente. También me atrevería a decir categórico. “Los medios que están en contra del gobierno mienten, pero los medios oficialistas mienten y tergiversan un poquito más” decía con total categoría el joven economista, dejando mudo a Víctor Hugo. Entre tantas lecciones que dejó el joven, el remate vino con una frase que el mismo vicepresidente le escribió a Juan: “no hay nada mejor que una cabeza abierta y un corazón sano”. Esto mismo fue lo que le pidió el pibe a VH, el paladín del periodismo “no corporativo”.

La entrevista deja muchas aristas para analizar. La más importante es que usando el sentido común, no hay relato oficial ni propaganda que aguante. Más allá de eso, lo que no se torció (ni se va a torcer) es la defensa a ultranza de VH del modelo “nacional y popular”. Un periodista que se clasifica a sí mismo como honesto y defensor de lo moral, obvia las sospechas de corrupción que hay sobre este Gobierno. Cabe aclarar, más que sospechas son certezas de corrupción. Pero poco le importa a VH, que subido al caballo mediático de la batalla contra el monopolio deja de lado muchos principios que alguna vez defendió, y ni hablar de los actos que deja pasar de largo.


La objetividad en el periodismo es esencial a la hora de informar porque ni Magnetto ni Clarín son culpables de la pobreza estructural de la Argentina, ni tampoco la Ley de Medios va a terminar con la Libertad de Expresión. En buena hora que apareció una voz distinta, entre tanto “blanco-negro”, que desactivó, por un rato, esta guerra mediática por el poder para unos pocos.

lunes, 12 de agosto de 2013

(E)LECCIONES EN VILLA GOBERNADOR GÁLVEZ

Estas últimas elecciones en Villa Gobernador Gálvez a l@s Socialistas nos dejó grandes enseñanzas. Parece un trabalenguas pero es así, estas elecciones tuvimos grandes lecciones.

El Frente Progresista enfrentó una nueva interna abierta en Villa Gobernador Gálvez, donde cualquier relator de fútbol, previo a un partido entre un equipo poderoso y otro más humilde, diría: “el grande contra el chico, el rico contra el pobre”. A diferencia del fútbol, en política para ser rico no significa tener plata, sino reunir determinadas características a la hora de militar determinada ideología. En política no es rico o poderoso aquel Frente o Partido que más usa el aparato propagandístico de los medios masivos de comunicación donde la política se vuelve frívola e inalcanzable, en política es rico él que habla todos los días con todos los vecinos, él que logra la atención del ciudadano “de a pie” a través del boca en boca: en política es rico él que gana la calle, y definitivamente la calle se gana con “pata y lengua”. En política no es rico él que busca la tracción electoral de arriba hacia abajo, en política es rico él que hace una organización de abajo hacia arriba, dando el ejemplo al o la compañer@ que tiene al costado de sumar todo para lo mismo.

Resumidamente eso fue lo que pasó en Villa Gobernador Gálvez este domingo. Carlos Dolce (Charly para los conocidos), un compañero militante del Socialismo, sin estructura y con recursos como hablar con cada vecino, visitar cada vecinal, todo a “pulmón, pata y lengua”,  junto a un grupo de compañer@s le dio una gran lección a la lista apoyada por Binner, que obviamente tenía todo el aparato por detrás empujando en la campaña. Una verdadera lección política.

El PSP llegó con Cavallero y, posteriormente, Binner a la Intendencia de Rosario a través de la militancia en la calle, hablando con todo el mundo, pintando carteles y teniendo un proyecto político sustentado en una organización política. Aunque hoy no desapareció en algunos compañer@s que integran el “Binnerismo” esa concepción de la militancia política, en cierto punto la tercerización de ciertas actividades, la foto linda, mirar encuestas para responder determinadas preguntas, un buen marketing político, van reemplazando a la militancia en la calle. Es ahí cuando la política se empieza a alejar del ciudadano común, donde se burocratiza todo.

Lo ocurrido en las internas del Frente Progresista en Villa Gobernador Gálvez deja lecciones para todos. Por un lado, que el aparato y la estructura propagandística no sirven sin militancia en la calle todos los días. Por otro, que no hay que dejar de lado nuestra identidad ideológica y nuestra praxis militante. En buena hora vino la lección que dieron l@s compañer@s de VGG.