Sorpresiva vuelta de timón del
Gobierno Nacional. Sí, aunque suene increíble, llevó el piso del mínimo no
imponible a 15 mil pesos algo que era impensado hace unas semanas atrás. Esto
muestra que el Peronismo (devenido en Kirchnerismo) por un voto o la atracción
del electorado es capaz de cambiar de discurso, mutar de ideas o lo que sea. Todavía
hoy duele el cachetazo que le propino el electorado, pero precisamente no voy a
entrar en ese análisis. Más bien, quiero analizar como viene evolucionando esto
del Impuesto a las “Ganancias” en Argentina, y el discurso que nos ofrecieron
durante todo este tiempo.
Primero voy a empezar a definir
lo que es Ganancia. Yo defino por Ganancia a todo aquel excedente que produce
el trabajo no remunerado del trabajador y que el Capitalista se adueña
gratuitamente. A esta definición clásica marxista, le sumo la especulación
financiera que es otro fenómeno parasitario de generar Ganancias para el Capital.
Por lo tanto, el Salario de cualquier índice o cifra que sea no es Ganancia.
Ahora vayamos a lo que en
realidad el Gobierno Nacional definió como Ganancia durante mucho tiempo. Para
el Gobierno, por ejemplo, los Salarios de los docentes eran considerados como
Ganancia, mientras aquel que tenía un plazo fijo de millones dólares en un
Banco X no era gravado por ningún Impuesto a la Ganancia o similar. Esta foto
de la realidad se contradice con el discurso del Gobierno que, siendo sincero,
lejos estuvo de llevar a la práctica esas ideas tan de izquierda que pregonaba.
En muchas oportunidades el
Gobierno fue muy duró con aquellos que proponían elevar el Mínimo no Imponible,
o con otros que decían que el Salario no es Ganancia. Hasta parece irónico
escuchar decir que pierden de recaudar fiscalmente subiendo el Impuesto a la
Ganancia, porque si hay algo que no hizo bien el Gobierno fue recaudar en esta
Década marcada por el crecimiento a tasas chinas.
Realmente fue una Década Ganada para
las empresas multinacionales, las cuales no pagaron ni cerca en proporción a lo
que paga, por ejemplo, un docente con 2 o 3 cargos. Es una década ganada para
los Bancos ya que la renta financiera no está gravada; es una década ganada
para el oligopolio de la telefonía móvil que está totalmente desregulado; es
una década ganada para los híper-mercados que gozan de ganancias siderales; es
una década ganada para las empresas que hacen del juego de azar sus ganancias; es
una década ganada para las mineras que se llevan todo sin pagar nada. En 10
años de crecimiento no se debatió una Reforma Tributaria, que grave a la Renta
Financiera y obligue a pagar a lo que más tienen y más ganan. No puede haber redistribución de la riqueza
sacándoles plata a los trabajadores y dejando que los grandes grupos económicos
concentrados tengan ganancias cada vez más grandes. Este es uno de los
grandes pilares del discurso oficial que se cae cuando choca con la realidad.
Estoy más que seguro que lo que
analice en el párrafo anterior, el Gobierno no lo piensa. Capaz que lo empiece
a tocar por decantación y por la simple necesidad de recaudar, y no con el afán
de empezar a cambiar la estructura económica e impositiva del país. Ya pasaron
10 años y esas estructuras siguen intactas. Será el debate que tendrá que
imponer y ganar la Centro-Izquierda en la agenda política argentina que viene.


