Estas últimas elecciones en Villa
Gobernador Gálvez a l@s Socialistas nos dejó grandes enseñanzas. Parece un
trabalenguas pero es así, estas elecciones tuvimos grandes lecciones.
El Frente Progresista enfrentó
una nueva interna abierta en Villa Gobernador Gálvez, donde cualquier relator
de fútbol, previo a un partido entre un equipo poderoso y otro más humilde,
diría: “el grande contra el chico, el rico contra el pobre”. A diferencia del
fútbol, en política para ser rico no significa tener plata, sino reunir
determinadas características a la hora de militar determinada ideología. En
política no es rico o poderoso aquel Frente o Partido que más usa el aparato
propagandístico de los medios masivos de comunicación donde la política se
vuelve frívola e inalcanzable, en política es rico él que habla todos los días
con todos los vecinos, él que logra la atención del ciudadano “de a pie” a
través del boca en boca: en política es rico él que gana la calle, y
definitivamente la calle se gana con “pata y lengua”. En política no es rico él
que busca la tracción electoral de arriba hacia abajo, en política es rico él
que hace una organización de abajo hacia arriba, dando el ejemplo al o la
compañer@ que tiene al costado de sumar todo para lo mismo.
Resumidamente eso fue lo que pasó
en Villa Gobernador Gálvez este domingo. Carlos Dolce (Charly para los
conocidos), un compañero militante del Socialismo, sin estructura y con
recursos como hablar con cada vecino, visitar cada vecinal, todo a “pulmón, pata
y lengua”, junto a un grupo de
compañer@s le dio una gran lección a la lista apoyada por Binner, que
obviamente tenía todo el aparato por detrás empujando en la campaña. Una
verdadera lección política.
El PSP llegó con Cavallero y,
posteriormente, Binner a la Intendencia de Rosario a través de la militancia en
la calle, hablando con todo el mundo, pintando carteles y teniendo un proyecto
político sustentado en una organización política. Aunque hoy no desapareció en
algunos compañer@s que integran el “Binnerismo” esa concepción de la militancia
política, en cierto punto la tercerización de ciertas actividades, la foto
linda, mirar encuestas para responder determinadas preguntas, un buen marketing
político, van reemplazando a la militancia en la calle. Es ahí cuando la
política se empieza a alejar del ciudadano común, donde se burocratiza todo.
Lo ocurrido en las internas del
Frente Progresista en Villa Gobernador Gálvez deja lecciones para todos. Por un
lado, que el aparato y la estructura propagandística no sirven sin militancia
en la calle todos los días. Por otro, que no hay que dejar de lado nuestra
identidad ideológica y nuestra praxis militante. En buena hora vino la lección
que dieron l@s compañer@s de VGG.

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