En el léxico político argentino encontramos
muchas veces estas palabras como para definir una actividad, se escucha
“periodismo militante”. Esto se suele usar para referirse a determinados
posicionamientos políticos y propagandísticos de un grupo de periodistas que
son Kirchneristas. Desde la vereda de los medios concentrados en Clarín, suelen
responder con que ellos son “Periodistas Independientes”, también para
justificar ciertas ideas anacrónicas que tienen. En el medio se mancha la
profesión del Periodista y la actividad militante.
Primero, prefiero dedicarme a observar lo que
es el periodismo según Clarín. ¿Es un periodismo que en cierto modo “milita”?
Sí, milita si nos guiamos por el concepto vertido por los periodistas
oficialistas. Más que militar, para mí la palabra ideal podría ser transmitir o
propagar ideas bastante conservadoras. Hoy si nos ponemos a ver Clarín vamos a
encontrar un hilo de notas que son “anti-k”; la información objetiva, el hecho,
quedó de lado y todo lo que consumimos hoy de Clarín son las ideas opositoras
de la redacción del diario. En síntesis, Clarín práctica un “Periodismo
Militante” (que tanto critica) disfrazado de Independiente, bancado por grandes
Capitales e intereses económicos que el mismo Gobierno no denuncia, ni combate
con medidas concretas.
Por su parte, pasamos a analizar el nuevo léxico que incorporamos (a los palos) en la política argentina: “Periodismo Militante”. Como ya dije, ese término se usa para definir a aquellxs periodistas que están alineados con el Kirchnerismo, como para justificarlos en sus dichos y volverlos casi impunes por momentos. Son aquellxs que ayer festejaban la estatización del 51% de YPF y hoy celebran el acuerdo con Chevron, o como en algún caso famoso en que las noches oscuras de la dictadura escribían columnas para La Nación y hoy hablan de democracia, del rol de los medios en la dictadura, etc. El término “Periodismo Militante” se usa para justificar y propagar las políticas (equivocadas o no) de un Gobierno, y mientras tanto sigue subsistiendo el mismo problema que tiene Clarín: se deja de lado el hecho como noticia y se pone como premisa consumir determinadas ideas, sin llamar al debate pos información. Y cuando ambos llaman al debate, siempre se genera un debate vacío: un debate de pro o contras, nunca un debate de ideas o de proyecto.
Es por eso que yo me pregunto: ¿Periodismo o Militante? El Periodismo es informar, dar el hecho, después cada uno dará su mirada más de izquierda o derecha, pero el hecho es uno. Hoy, tenemos multiplicidad de hechos de un mismo tema, no distintas opiniones sobre el tema. Que el periodismo emita opinión está bien, pero que se informe al público con opinión está mal: no ayuda al debate y a la formación crítica del lector u oyente.
Ahora se es periodista o militante, no las dos cosas a la vez. El Periodismo es una profesión rentada y paga; la militancia es todo lo contrario: es convencer a los demás de tus ideas sin esperar un cheque a cambio de eso. Militar es participar, militar es estar convencido de esas ideas, y eso no se cambia o se hace por plata. Es por eso que justificar al periodismo de opinión o que baja línea como “militante” para descalificar al resto de las opiniones es bajo, muy chato y demagogo. La militancia no se renta, por lo menos para el concepto de militante de izquierda: es una actividad desinteresada y que no se hace por guita, sino que se hace por una idea.
La tarea pendiente es abrir el debate, democratizar la información y los medios, para escuchar más voces. Empezar a contar primero los hechos, luego los posicionamientos políticos-ideológicos y no de manera inversa: justificar los posicionamientos con los hechos. En este último estado están los medios argentinos, vacíos de contenidos, luchando cada uno por sus intereses y no por informar. Más allá de eso, la actividad militante no va con el periodismo de opinión, y lo único que se logra es ensuciar una actividad que muchxs realizamos desinteresadamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario