El atentado contra Bonfatti fue
la gota que rebalsó el vaso. Llegamos al extremo, a un nivel de locura nunca
antes visto en los últimos años. Por lo menos mi memoria no recuerda un hecho
así en los últimos años, porque como bien resaltaron ayer fue un ataque contra
la democracia. Desde mi parte, quiero expresar mi total desacuerdo en algunos
comentarios que he leído, haciendo referencia a la “inseguridad” o que Rosario
se parece a México. Realmente adjudicar este hecho a la “inseguridad” es
minimizar la pelea que se viene llevando desde el Estado Provincial contra el
Narcotráfico por más de que sea buena, regular o mala; por otro lado, quédense
tranquilos que estamos lejos de ser México, como también lo estuvimos de ser
Venezuela con la re-elección de Cristina. Los extremismos y la minimización de
las acciones del actual Gobierno Provincial (o Nacional) son las que terminan
deformando la realidad, desinformando (y hasta alienando) a la masa que lee o
escucha estas noticias.
El Narcotráfico es tomado
mundialmente como un medio para poder estar a la hora de las definiciones
políticas en el poder, obviamente defendiendo sus intereses millonarios y
aportando a la filosofía del Capitalismo. El atentado a Bonfatti fue un ataque
a la democracia, un desafío que le hizo el poder mafioso y delictivo a la
investidura del Gobernador. Claro que es un desafío que va en contra del
sistema de gobierno y convivencia democrática que hemos pactado como sociedad;
se está enfrentando a la figura del Gobernador (legalizada por tod@s) contra el
Narcotráfico que es una actividad delictiva.
Por otra parte, la misma
instalación de la estructura del Narcotráfico en nuestra sociedad no se podría
hacer sin Villas Miserias. Si hay algo que produce el fenómeno de la
“inseguridad” son los mismos búnkers de drogas, que mueven mucha gente y plata
durante el día con gente bastante pesada en el medio. Ahora, ¿La Policía no ve
los kiosquitos de drogas? Más que evidente es la relación que hay entre la
ventas de drogas y la Policía. Personalmente sostengo que el Narcotráfico no
genera inseguridad, sino que primero genera la pobreza que trae el resto de los
males en nuestra sociedad. El Narcotráfico no podría funcionar sin la pobreza
estructural que tiene nuestro país y sin la corrupción de funcionarios públicos
y policiales. Se necesita la pobreza para llevar este negocio adelante, ya que
ésta genera personas dóciles, reprimidas y excluidas por un sistema que
privilegia al que más tiene y destruye al que menos tiene. Son pibes sin
educación, marginados y discriminados por toda la sociedad, que viven bajo la
miseria y que ya se encuentran encerrados (y sin salida) en la rueda perversa
del crimen organizado; no creo que haya alguien que quiera ser soldado de un
Búnker por dos mangos arriesgando su vida todos los días. Tendríamos que tener
más que claro que estos pibes también son víctimas del narcotráfico.
La ausencia del Estado durante
muchos años también es un factor determinante en esto. La pobreza se acentúa
con un Estado ausente, como lo fue Santa Fe durante 24 años de Peronismo en el
poder. Ir a fondo y romper con esas brechas de desigualdad será la tarea que
tendrá que llevar adelante el Socialismo y el Frente Progresista de ahora en
adelante. Sería muy injusto recaerle solo a la Gobernación de Santa Fe, sin
recordar la ausencia del Gobierno Nacional ¿Hasta tan lejos se tuvo que llegar
para darse cuenta que el Gobierno Nacional tiene que trabajar articuladamente
con los Gobiernos de la Provincia de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario en
la lucha contra este flagelo? Esperemos que esto no se repita y que se empiece
un trabajo entre los tres niveles de Estado para eliminar al Narcotráfico.
Por último, a los Narcos no solo
se los combate mediante operativos policiales sino que también tiene que haber
un conjunto de disposiciones políticas y legales. Primero, un combate a fondo
contra la pobreza y las redes de Narcotráfico; a eso hay que sumarle una
legislación adecuada a nuestros tiempos, que elimine la actual Ley de Drogas
redactada por Duhalde a principio de los 90. Argentina necesita despenalizar la
tenencia y consumo personal de drogas, como lo hizo Uruguay hace poco. También
como sociedad tenemos que empezar a respetar que otras personas consuman drogas
ya que es una decisión meramente personal de cada uno. Por su parte, reconocer
este problema nos va a llevar también a ayudar a quienes consumen drogas igual
que se hace con los alcohólicos o los que sufren enfermedades producto del
cigarrillo, ¿O a caso un alcohólico es menos drogadicto que alguien que fuma
porro?
Estoy convencido de que hoy como
sociedad tenemos que respaldar a Bonfatti y el Gobierno de Santa Fe en el
combate contra el Narcotráfico, por más diferencias ideológicas que tengamos. Hacerle
frente al crimen organizado y a los mafiosos que imponen sus negocios y
beneficios personales por sobre la vida en sociedad no es gratis, pero será el
riesgo que tenemos que tomar tod@s sí es que realmente queremos cambiar algo.

Bien nico!!! Seguile dando a ese tabulador...
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